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| La Cornisa Cantábrica es prolífica en estaciones de esquí |
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El esquí es un deporte que no sólo se puede practicar en el Pirineo o en Sierra Nevada. En la cornisa cantábrica cuentan con varias estaciones que hacen las delicias de los aficionados. Éstos acuden en su mayoría para iniciarse en el deporte y además estas estaciones facilitan el esquí en familia. Las estaciones a las que nos referimos son las de Leiteragos, Manzaneda, San Isidro, Valgrande-Pajares y Alto Campoo.
La primera de ellas, Manzaneda, situada cerca de la ciudad de Orense, tiene una amplia oferta de deportes al aire libre como son el senderismo, el tiro con arco, la equitación y el parapente. Es un complejo que además del esquí ofrece una salida para aquellos que buscan más que descender las laderas. En cuanto al esquí propiamente dicho, esta estación tiene como característica su bosque esquiable de más de doscientas mil hectáreas que permite a los gallegos, aficionados al deporte de nieve disfrutar.
Avanzando hacia el este, paramos en León, en San Isidro, estación situada a menos de una hora de la capital de la Comunidad. La estación goza de una buenísima posición enclavada en una zona de gran atractivo turístico y deportivo. Otro de los atractivos de esta estación de esquí es la posibilidad de realizar excursiones y senderismo, visitando León, los lagos glaciares de Isaba y Ausentey y las cuevas de Valporquero.
No muy lejos de San Isidro se sitúa la estación de Leiteragos, cerca del Parque Nacional de Somiedo. Está enclavada en medio de vastos bosques de roble, hayedos, abedules y acebos. Esta estación es un muy buen complejo para acudir con toda la familia a disfrutar de la nieve.
Rivalizando con las estaciones castellanas nos encontramos con la estación de Valgrande-Pajares, donde destaca la belleza de sus paisajes y en la que podremos contemplar la vecina Cantabria. En esta estación es recomendable la práctica del esquí de fondo, así como la escalada y montañismo. Las vecinas comarcas de Zurea, El Huerna y Villamanín son paso obligado de peregrinos de la ruta jacobea en su camino hacia Oviedo por el camino del norte.
Por último, llegamos a la estación de Alto Campoo, que como las anteriores está rodeada por un atractivo paisaje: el Pico de Tres Mares y la Reserva Nacional del Saja. De los tres posiblemente ésta sea la estación más familiar de todas, pequeña, donde se arremolinan los aficionados que todavía no tienen muchas horas encima de los esquís. El pueblo de Reinosa se encuentra a tan sólo 25 kilómetros de la estación, siendo una interesante opción para alojarse y divertirse después del esquí.
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