Hace un par de semanas veíamos lo que pasaba si estrellabas tus esquís contra un cajón de un snowpark. Ahora podemos comprobar lo que pasa si, en lugar de esquís, llevas una tabla de snowboard pegada a tus pies... ¿El resultado? el mismo que el pobre esquiador, un golpe asegurado. Pero, ¿cual de los dos golpes es peor?...