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Alto Campoo cerró ayer una de las peores temporadas de su historia. La falta de nieve obligó a la dirección del centro invernal de Cantur a poner el punto y final a un año que se ha caracterizado por la escasez de precipitaciones, por las cuantiosas pérdidas económicas, por la merma considerable de los días que ha permanecido abierta, 21, y por la baja afluencia de esquiadores, menos de 20.000, que este año han decidido desplazarse a otros centros próximos, dotados con sistemas para fabricar nieve artificial.
Este es el caso de Valdezcaray, que cerrará la temporada con más de 140.000 visitantes y por encima de los 123 días operativos, o de San Isidro y Valgrande-Pajares con más de 100.000 visitantes y tres meses casi ininterrumpidos ofreciendo servicios.
Según datos de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, Alto Campoo recibió en la temporada 2001/2002 90.000 esquiadores, menos que el siguiente año en el que se alcanzaron los 112.455. En 2003/2004 el número bajó a 90.063 y se recuperó dos años más tarde con la histórica cifra de 163.975 esquiadores. En la pasada edición, en la que la estación permaneció abierta 85 días, se registraron 107.752.
Este brutal descenso en el número de esquiadores, provocado principalmente por la falta de nieve, es también la consecuencia de la carencia de inversiones. El centro campurriano ha visto en los últimos años como se paralizaban los proyectos de ampliación de pistas en la zona del Cornón y de puesta en funcionamiento de un sistema para fabricar nieve artificial. Estos ejes básicos para el desarrollo de Alto Campoo fueron prometidos por el presidente del Ejecutivo cántabro, Miguel Ángel Revilla, y por la consejero de Deportes, Francisco Javier López Marcano, en la inauguración del centro Multiusos en diciembre de 2005.
A pesar del cierre de temporada, anunciado desde ayer por el contestador del teléfono blanco, aún quedan varios asuntos sobre los que tendrá que pronunciarse la dirección de Cantur en las próximas semanas. Está pendiente la decisión sobre la devolución o no del importe del pase del año a los esquiadores. Los usuarios han pagado 360 euros por 21 días de esquí y en su mayoría con un estado de las pistas pésimo.
Por otro lado, Cantur también debe decidir si afronta o no una profunda inversión de cara a los próximos años. De no hacerlo, la estación podría verse degradada por sus más directos competidores: Valdezcaray, Valgrande-Pajares o San Isidro. La primera y la segunda han hecho importantes esfuerzos en los últimos años para mejorar sus pistas y sus sistemas de innivación artificial. La estación leonesa, que este año ha sido competitiva gracias a la nieve artificial, ha puesto ya sobre la mesa un plan director en el que se aboga por aumentar 10 kilómetros más los 24 ya esquiables.
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