Una baca con portaesquís es un gran invento y conviene usarlo por comodidad y seguridad
Nunca lleves los esquís sueltos dentro del coche...
Y es que un par de esquís mal sujetos dentro del habitáculo de un coche puede alcanzar un peso de 150 kilogramos en caso de impacto, según el resultado de las pruebas de choque realizadas por el Real Automóvil Cub de España (RACE) y otros clubes automovilistas europeos. Un estudo que constata la peligrosidad de transportar sueltos en el habitáculo los esquís, palos, trineos, botas y otros elementos típicos en los desplazamientos a una estación de esquí.
El club automovilista explica que circulando a sólo 50 kilómetros por hora, los objetos sueltos y mal colocados salen proyectados en caso de impacto multiplicando su masa hasta por 50 veces, ocasionando graves daños a los ocupantes, especialmente cuando, como en el caso de los esquís, se trata de materiales con aristas cortantes.
Este incremento de peso hace que, por ejemplo, los 4 kilos de un trineo se conviertan en 120; los 2,5 kilos de cada bota, en 75 kilos; una jarra termo, en 45 kilogramos, o una pieza de equipaje de 10 kilogramos, en 600.
Por ello, el RACE reitera a los usuarios que los objetos deben ir siempre en el maletero, una baca cerrada o un porta esquís, y en caso de tener que utilizar la zona del habitáculo, siempre asegurar la carga con cintas, pulpos o los propios cinturones de seguridad.
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