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| En caso de realizar deportes de invierno hay que aplicar una fotoprotección especial, 50+ |
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La piel no sufre sólo con el sol, sufre también si no la cuidamos con el frío, y sobre todo si tenemos una piel seca y sensible. La piel es un órgano vivo y debemos de cuidarla todo el año, toda la vida. Como órgano vivo que es va a sufrir con los cambios climatológicos. En invierno el frío, el aire, la humedad y la sequedad de las calefacciones van a influir muy negativamente en nuestra piel.
Las pieles normales y sobre todo las grasas soportan mejor el frío que las pieles secas o sensibles que necesitan más protección y cuidados más especiales. Y debemos cuidar, no sólo la piel de la cara, sino la piel de las manos y de todo el cuerpo.
Es muy frecuente que centremos los cuidados en el cutis y abandonemos el cuidado, por ejemplo, de la piel de las manos que sufre mucho en invierno, porque a las agresiones del frío, el aire o la humedad, se suman las agresiones a las que sometemos a nuestras manos por el contacto de todas las sustancias agresivas que manipulamos en nuestro trabajo, en las faenas de la casa, en nuestras aficiones, etc.
Y qué decir de la influencia que en un cutis sensible, con tendencia a la couperuse, va a tener el "choque" del paso de frío de la calle al calor de una cafetería, domicilio o lugar de trabajo.
Todos estos cambios y factores climatológicos propios de invierno van a influir modificando la estructura de nuestra piel, afectando al colágeno que nos asegura la resistencia de nuestra piel y a la elastina que nos da elasticidad.
El frío, el aire, la humedad, etc., van a producir en nuestra piel una importante deshidratación. Prevención y cuidados no sólo frente al frío o al aire, (estamos más mentalizados), sino a los contrastes de humedad y temperatura ambiental.
El sol del invierno
En caso de realizar deportes de invierno, esquí, senderismo, escalada, etc., aplicar una fotoprotección especial, 50+, con frecuente renovación. El sol va a ser más intenso conforme se esté a más altura.
El sol se va a reflejar en la nieve, va a dañar más la piel, y todos estos factores serán muy importantes a la hora de proteger nuestra piel. Sin olvidar que el sudor del ejercicio hace que el fotoprotector lo debamos renovar con más frecuencia.
CONSEJOS
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Protección de la piel en invierno, especialmente de la cara y de las manos, con una hidratación adecuada.
-Cuidado con los labios, en los que aplicaremos protectores labiales hidratantes y evitaremos el humedecerlos con frecuencia, sobre todo con saliva, que produce una irritación adicional.
-La piel de las personas de edad avanzada y la de los niños son particularmente sensibles a los cambios y rigores del invierno.
-No abuses de duchas o baños y sobre todo evite jabones enérgicos. Use jabones suaves apropiados para su tipo de piel.
-Evita ropas o calzado irritante o no transpirable.
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Hay enfermedades muy comunes de la piel como la psoriasis, que afecta al 1,3% de los españoles, o la dermatitis atópica, que afectan aproximadamente a un 15% de los niños españoles, que empeoran en los meses de invierno. Estos enfermos deben ser especialmente controlados por su dermatólogo en esta época del año.
-Hidratar bien la piel, se recomienda que usen jabones de avena. Ante cualquier duda o problema cutáneo acuda al dermatólogo. |