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| Una avalancha puede llegar a coger 300 km/hora. |
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Un alud o avalancha es un desprendimiento de nieve, hielo y en algunas ocasiones de roca, que se pone en movimiento por el efecto de la gravedad. La velocidad que puede llegar a coger es de 300 km / hora, y su formación depende de la naturaleza, la calidad de la nieve, el terreno y la temperatura.
Una zona de avalancha puede tener varios caminos por donde caen otras avalanchas. El desencadenamiento de un alud se produce por la metamorfosis que sufre la nieve, la nieve es un material vivo y desde el momento de su caída hasta que se derrite, su estructura y sus propiedades no cesan de evolucionar. Se pueden producir por muy diversas causas, por el viento, por una rápida descongelación de las capas internas de la nieve, por el calor, etc.
Lo que debemos hacer cuando subamos a una montaña, lo primero, es tener mucha precaución y mantenernos informados del peligro que hay de avalancha, los aludes son muy previsibles y normalmente se sabe si puede haber algún riesgo de que ocurran.
Es conveniente llevar con nosotros un Bieps, aparatos que emiten una señal permanente y hacen más fácil y rápida el rescate de los desaparecidos. No es recomendable si lleváis estos transmisores/detectores de señales para avalanchas que dejéis encendidos los móviles o cualquier aparato electrónico ya que proporcionan señales erróneas y no os podrán encontrar.
Si a pesar de ello nos vemos sorprendidos por un alud, debemos mantener la calma, alertar a nuestros compañeros, mirar hacia dónde se mueve y movernos hacia un lado tratando de escapar de su trayectoria. No vayáis hacia abajo, ya que por su velocidad es muy difícil escapar.
Si podéis quitaros los esquís, la mochila y tirad los bastones e intentar rodar.
Si veis que vais a quedar sepultados, llevad los brazos delante de la cara para así hacer un hueco para poder respirar y encogeos para poder mantener el calor hasta que os puedan rescatar. Cuando la avalancha se detenga intentar salir, y si no sabéis hacia dónde, tirad un poco de saliva, lo que os señalará la dirección de dónde se encuentra la superficie. Sobre todo hay que mantener la calma para guardar todas las energías y sólo chillar si se oye a alguien que se acerca.
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