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| Es recomendable llevar la tabla a un taller por lo menos una vez cada dos o tres temporadas. |
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Al final de cada temporada nuestra tabla de snowboard suele presentar, como mínimo, algunas rozaduras y agujeros que impiden que se deslice como debiera por la nieve. Si estos desperfectos son de pequeña envergadura podemos repararlos nosotros mismos aunque si el agujero es de una magnitud considerable lo mejor es llevarla a un taller especializado. Aún así es recomendable llevar la tabla a un taller por lo menos una vez cada dos o tres temporadas.
Para reparar la base necesitarás: barritas de P-Tex, fuego (un encendedor o una vela), una espátula, un cutter o un cepillo, papel de lija y un limpiador de cera o disolvente. El primer paso es colocar la tabla en una superficie estable, un torno es lo ideal, y limpiar toda la base de la tabla con el disolvente, eliminando con un cutter los rebordes que se producen en los extremos de los agujeros.
A continuación calienta la barrita de P-Tex y deja caer el material sobre los agujeros, a los que previamente debes hacer unos pequeños surcos en su interior para que el P-Tex agarre mejor. Cuando el relleno esté suficientemente endurecido elimina los restos sobrantes con la espátula y nivela toda la superficie de la tabla con el papel de lija. El último paso es el encerado y la tabla ya está lista para la próxima temporada.
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