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| Los esquís deben tener una línea de cotas más ancha y ser un poco más largos. |
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El esquí de travesía requiere un material totalmente distinto al de las otras modalidades de esquí que se practican habitualmente (freestyle, alpino, etc.). Si bien cualquier material nos puede sacar de un apuro, lo ideal es contar con el equipo adecuado para cada ocasión, aunque esto supondrá un generoso esfuerzo para nuestro bolsillo. En cualquier caso lo más recomendable es alquilar el equipo, por lo menos mientras no somos unos expertos en la materia. Obviamente para practicar el esquí de travesía lo primero es saber descender sin demasiadas dificultades por cualquier tipo de pista, ya que en el esquí de travesía nos vamos a deslizar por nieve virgen, pistas sin balizar, etc. En este sentido la principal característica del material para el esquí de travesía es la polivalencia, ya que nos podemos encontrar con cualquier tipo de terreno.
Los esquís deben tener una línea de cotas más ancha además de ser un poco más largos que los esquís de pista y un poco flexibles. Por supuesto debe ser un material ligero, ya que gran parte del recorrido va a ser cuesta arriba. Acopladas a la base de las tablas van las llamadas "piel de foca", unas tiras de un material sintético que permiten desplazarnos hacia delante pero impiden que resbalemos cuesta abajo. Para reforzar el efecto de la piel de foca se colocan las cuchillas, unas piezas metálicas que se sitúan entre la bota y la fijación. Los bastones de pista pueden servirnos también para la travesía, pero lo ideal sería contar con unos telescópicos.
En cuanto al material propio del alpinismo, no olvidemos que el esquí de travesía es un híbrido entre el alpinismo y el esquí, unos crampones de diez puntas y bastante ligeros son la mejor opción. El piolet sólo será necesario en los ascensos más duros, aunque nunca estará de más hacernos con uno para evitar sorpresas. Debe ser un poco más largo que el de escalada y también bastante ligero. Otro elemento opcional es el ARVA, que aunque sale realmente caro puede, literalmente, salvarnos la vida si tenemos la desgracia de ser sepultados por un alud. Por último no debes olvidar meter en la mochila una brújula, un altímetro y un mapa de la zona. |